dijous, 8 de setembre de 2011

El boom de Cabanillas

Hasta tres libros de Alfredo Cabanillas se han publicado en los últimos doce meses en España tras décadas de silencio. Fue uno de los periodistas destacados de Heraldo de Madrid, ingresó en 1921 y se hizo adepto del director de entonces, José Rocamora. Enseguida fue enviado especial a la guerra de Marruecos, de la que publicó numerosas crónicas y se edito después el libro La epopeya del soldado reeditado el año pasado. Su habilidad para las relaciones sociales le llevó hasta el mismo rey Alfonso XIII, de quien arrancó el compromiso de que el Gobierno subvencionara la construcción de la colonia Los Pinares, barrio de periodistas en el Madrid de los 20, parcialmente en pie hoy en día. Cabanillas asumió la dirección del periódico al estallar la guerra, cargo en el que permaneció hasta 1937, cuando el comité de redacción le destituyó por sus actividades de protección de pesonalidades conservadoras en el Madrid sitiado.
En el exilio argentino, Cabanillas se pasó al bando franquista firmando duras crónicas contra la República y sus líderes políticos, juicios recogidos también en el libro Hacia la España eterna de elocuente título. Aún así, no consiguió el plácet de las autoridades franquistas en España para su retorno tras el conflicto y se estableció cómodamente en Buenos Aires, donde alternó con círculos franquistas y dirigió el Diario Español. Sólo en 1963 consiguió volver tras las gestiones de sus conocidos en el ambiente militar. No pudo trabajar como periodista en la España de Franco, aunque publicó colaboraciones en ABC durante una década. Murió en 1977, pero sus papeles los conservó una persona allegada que, hace unos años, hizo donación al museo Alcalá Zamora de Córdoba, donde había vivido sus últimos tiempos. Con estos materiales se montó una exposición en el museo y este año se ha editado un lujoso volumen "El legado de Alfredo Cabanillas", editado por la Diputación Provincial. Contiene textos de Francisco Durán, que resigue la trayectoria de Cabanillas apoyándose en unas memorias escritas a los 81 años. Precisamente estas memorias íntegras son las que ha editado Espuela de Plata, en su colección España en armas. Cuentan con una acertada introducción de Isabelo Herreros en la que describe Heraldo de Madrid para el lector y anota en el texto de Cabanillas muchas correcciones y contextualizaciones necesarias para un autor que escribió de memoria y con notables ansias de autojustificación.
No deja de ser irónico que sea Cabanillas quien haya concitado tanta actividad editorial, dada su sinuosa trayectoria. En su texto se expresa con desprecio por la clase obrera, con fobia por las ideas comunistas y anarquistas y con gran cariño por la monarquía y la figura de Alfonso XIII. Y a pesar de todo ello fue jefe de redacción de Heraldo de Madrid y ocupó la dirección en un momento tan grave como el inicio de la guerra civil. En el tópico franquista, Heraldo de Madrid figura como el summum de la España roja, pues hete aquí una prueba irrefutable de la pluralidad de un periódico muy mal conocido todavía por el público de nuestros días.

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